
Kas
En un ocasión en la que los gatos estaban en el patio, accidentalmente Percy y Kas salieron también. Al darme cuenta salí a buscarlos y al meter a los perros noté que Percy tenía un bulto extraño en el muslo posterior izquierdo, y al verlo bien, distinguí a Killer, que aferrado con uñas y dientes no la soltaba y así entró a la casa hasta llegar a la recámara donde finalmente la soltó.
