
Reist
Por falta de alimento el perrito estaba en malas condiciones, el veterinario nos hizo ver la grave desnutrición que padecía, el desgaste prematuro de los dientes, descalcificación de los huesos y reumatismo. Todo esto le impediría correr y jugar como los demás. Sin importar los padecimientos del perrito, ya se había tomado la decisión de cuidarlo y nombrándolo Reist, ya era parte de la familia
Reist siempre fue muy cordial y dispuesto a jugar con todos, y aunque no podía correr, hacía el intento. Sus saltos no podían ser altos ni bien coordinados, pues el dolor de sus articulaciones lo detenían, y al correr tras la pelota nunca la alcanzaba debido al reumatismo, pero eso no le impidió tener buen carácter y ser feliz.
