
Windy
Con la perrita an el carro, Mary regresó a la casa para dejar a la perrita, me contó lo que había pasado y que al día siguiente la llevaría al refugio.
Encerramos a la perrita en el pasillo con comida, agua y una casa para pasar la noche fuera del alcance de los demás perros.
Dejamos a la perrita y entré en la cocina mientras Mary buscaba algo que había olvidado llevar a casa de su mamá confirmando, desde el cuarto de servicio, que la llevaría al refugio al día siguiente.
No entendí muy bien lo que me decía, pero escuché claramente que decía que la perrita se llamaba Winwu. Al oír esto, le contesté: “¿No que la ibas a llevar al refugio?” “¡Ya le pusiste nombre!”. Pero, con la prisa de salir, se fue sin contestar.
Al regresar Mary por la tarde, le pregunté, cómo se le ocurrió ese nombre para la perrita. Pero ella me dijo que no había dicho nada y que tampoco había escuchado ese nombre.
Así fue como el nombre de la perrita, que nadie dijo, se convirtió en Windy, una perrita de un año, que llegó para quedarse.
Después de visitar al veterinario, Windy fue presentada a todos durante el juego de la pelota. Al principio no sabía jugar, pero observando a Kristy, aprendió a correr y traer la pelota, pero solo le gusta una que rompió June, y la persigue hasta que se cansa y entonces la esconde para que no la vuelva a aventar.


