
Wu Rot June Agnes
Para que los demás perros las conocieran, las dejé en el corredor formado por la casa y la barda, cerrado por una puerta de malla en cada extremo.
Wobi les ladraba y olfateaba ansioso y después de unos minutos, abrí la puerta de la jaula y las perritas moviendo la cola, se abalanzaron contra Wobi.
Desde ese instante, se hicieron inseparables. Wobi juega con ellas como se conocieran de siempre y, aunque tosco, trata de no lastimarlas en los juegos, convirtiéndose en su papá adoptivo.


Wobi demostró que cuida bien a los cachorros, sabiendo cómo y cuándo actuar, y como él todavía es joven, al mismo tiempo juega con ellas.
En los primeros días Wobi les enseñó que para recibir premios es necesario saber comportarse y pedir adecuadamente un bocadillo.
Cansadas de tanta escuela, se acomodan en una esquina del patio para continuar con su ejercicio visual antes de quedarse dormidas.




Pero había un sentimiento de ausencia: alguien faltaba.
Una semana después del arribo de las tres cachorritas, muy temprano en la mañana, escuché, el triste lamento de un cachorro que venía desde la calle.
Era el que faltaba, y así ingresó la cuarta hermana a nuestra familia.
Agnes
Agnes llegó el 7 de julio del 2017.
Solo aceptaba la compañía de sus hermanas y no siempre de buena gana, pero Wobi llegó al rescate.
No la dejaba esconderse y siempre estaba dispuesto a jugar con ella, así que al no sentirse abandonada y haber comido bien, se adaptó y contenta come y duerme con todos.
Desde que llegaron se han mantenido en grupo, interactuando las cuatro con los demás como una unidad para todo: ya sea para jugar, comer, o dormir.



