Ibi
Perrita
Mary y nuestro hijo circulaban en el carro por una avenida muy transitada cuando encontraron a una perrita abandonada y desnutrida buscando comida en una carnicería.
Mary fue a buscarla y mientras se acercaba a la perrita las personas que la vieron le decían que no se le acercara porque la iba a morder, pero quedaron asombradas cuando vieron que no sólo no la mordió cuando la cargó, sino que, además, movía lo que le quedaba de cola, en señal de contento.
Durante el camino a la casa Mary decidió llamarla Ibi.

