Windy
Perrita
Cuando creíamos que a no iba a crecer la familia, resultó que el martes 27 de agosto de 2019, alrededor de las nueve de la mañana, salió Mary hacia la casa de su mamá.
De camino, pasó a ponerle gasolina al carro. Al estar llenando el tanque del auto, vio a una perrita observando muy triste a los coches que salían: cuando llegaban, ansiosa levantaba la vista esperando que la reconocieran, pero cuando se iban, desconsolada, bajaba la mirada hacia el suelo.
No pudo dejar a la perrita sin tratar de consolarla. Estacionó el carro en la gasolinera y bajó para llamar a la perrita quien, desconfiada, se le acercó. Después de algunos minutos de hablarle con gentileza, logró subirla al vehículo.

